¡Hola a todos!
En el post de hoy voy a compartir con vosotros un par de consejos para "cerrar una etapa". Hay momentos en la vida que marcan un antes y un después en la que creÃamos que era nuestra rutina inquebrantable. Esto puede implicar la pérdida de un ser querido, una ruptura, enfrentarse a un nuevo trabajo o independizarnos... y la lista es interminable.
Por supuesto, todos estos consejos son puramente subjetivos y es lo que me funciona a mÃ, pero os puede ser útil. Una vez que hayamos pasado las fases de estos cambios (desde la negación, la ira o la aceptación), estaremos listos para cerrar la etapa y mirar al frente.
1- Cambiar nuestra imagen.
SÃ, lo sé. Para algunos parecerá un tópico y para otros atÃpico, sea como sea funciona. Recuerdo cuando falleció uno de mis abuelos, tenÃa el pelo bastante largo y tuve la necesidad imperiosa de cortarlo. Necesitaba "deshacerme" de una carga emocional y me corté el pelo por encima del hombro. Puedo afirmar que casi todos los cambios trascendentales que ha habido en mi vida han tenido como consecuencia un corte de pelo o un cambio. Me dejaba o me quitaba el flequillo, me cambiaba el color o simplemente me cortaba las puntas.
Una parte de mà sentÃa que al cortar el pelo me desahogaba y me sentÃa más ligera, con nuevas energÃas para afrontar los cambios y ser mucho más positiva.
2- Cambiar los muebles de sitio.
Este truco es verdaderamente útil para renovar la energÃa y la imagen de tu habitación. Puede ser un simple gesto, desde cambiar los pósters o cuadros hasta darle una capa de pintura a tu silla. O puedes hacerlo a lo grande (si tus muebles o habitación lo permiten) y poner todo de un modo radicalmente distinto.
A lo largo de mi vida, he cambiado los muebles de sitio muchÃsimas veces, ya que la monotonÃa y la rutina me aburren. A veces con añadir un pequeño detalle, como una planta o una lámina inspiradora, ya es suficiente. Menos es más.
3- Organizar la habitación.
Hace poco leà "La magia del orden" y me sentà increÃblemente identificada. Aparte de ser un libro que recomiendo ciegamente, su método es efectivo porque ataca la raÃz del problema: nuestra vida. Y es que para tener la habitación organizada, tendremos que hacer un cambio en nuestra mentalidad: aprender a pasar página, centrarnos en el presente y dejar hueco para el futuro.
Primero, haremos un balance de nuestras cosas y decidiremos cuáles donar y cuáles tirar. Reduciremos la cantidad de objetos que nos bombardean información y nos sentiremos en paz. Ahora sÃ, con la mente bien despejada, podremos centrarnos en afrontar nuestros cambios y dar la mejor versión de nosotros mismos.
4- Escuchar música diferente.
Si eres como yo y la música te acompaña la mayor parte del dÃa: enhorabuena, éste es tu paso. Las canciones nos inspiran y son la banda sonora de nuestras emociones y sentimientos. Cuando empezamos una nueva etapa es un momento idóneo para darle una oportunidad a nuevos géneros o grupos y dejarnos sorprender y atrapar.
Quizás hay géneros que no conoces o grupos en los que no has profundizado y te dan una nueva visión de la vida. A mà me ha pasado esto en numerosas ocasiones y gracias a esto he escuchado joyas perdidas del Jazz o la Bossa Nova, o me he hecho adicta a grupos como Owl City o Led Zeppelin.
5- Limpiar nuestro ordenador.
Si os decÃa que es importante hacer "limpieza general" en nuestra habitación, imaginad en nuestro ordenador. La cantidad de banalidades que acumulamos es abismal, se nos amontonan los documentos desorganizados o los archivos en la carpeta de descargas.
Tomarse una tarde para desintoxicar nuestra bandeja del correo electrónico y nuestras carpetas es una buena idea para hacer balance de lo que ya no queremos, ni en el ordenador ni en nuestra vida.






























